3. Desde Navezuelas están reabiertos todos los antiguos caminos que la unían con las localidades limítrofes de Berzocana, Roturas, Guadalupe y Navalvillar de Ibor, pero al llegar a los límites de estos términos, los caminos se pierden.

Partiendo de Navezuelas, ofrece especial interés el trayecto en dirección a Guadalupe, que recorriendo una abrupta orografía asciende desde el pueblo a las inalteradas sierras de las Villuercas y Tejadilla para bajar al cauce de la Garganta de Viejas y atravesar su cabecera. Nos sorprenderá en este tramo el buen entendimiento entre los aprovechamientos agrícolas y la conservación del medio, y la belleza de sus formaciones geológicas. Es este un camino muy hermoso que aún conserva algunos tramos empedrados, pulidos por el paso de maquis y estraperlistas, aunque es una lástima que, de momento, no sea transitable hasta su destino final (Guadalupe). Cualquier vecino de Navezuelas puede indicarnos el comienzo de este sendero, siendo necesario un día entero para hacer el viaje de ida y vuelta.

"Los que fuimos a San Juan mas valía que no hubiésemos ido que en el Arroyo de las Mesas nos robaron los bandidos. El veinticinco de Junio ¡qué suerte tuvimos más negra! nos robaron a unos cuantos los caballeros de la sierra. ¡Vaya unos chicos valientes! entre cuatro, nos robaron a unos quince o veinte......"

4. Partiendo de Cabañas del Castillo son transitables los primeros cuatro kilómetros del camino de herradura a Roturas.

En su mayor parte desciende por la umbría de Cabañas entre matorral y bosque mediterráneos para cruzar la Garganta de Santa Lucía y el río Almonte por puentes de piedra muy próximos, de al menos doscientos años de antigüedad, que en conjunto confieren al lugar un gran encanto. Enseguida la senda desaparece ocupada por la carretera, aunque puede complementarse el recorrido paseando río abajo.

Tras pasar al lado del "Molino del Risquillo", perfectamente conservado (no en vano ha sido el último en resistirse a dejar de funcionar), se llega hasta "Las Apreturas", nombre que recibe la portilla de más de cien metros de desnivel que forman las rocas desde las crestas de la sierra hasta el agua.

Al igual que sucede con las rutas para bicicletas, pueden encontrarse dentro de la comarca infinidad de caminos y senderos donde pasear, siendo muy gratificantes los ubicados a las orillas de los ríos.