No nos cabe la menor duda: la conservación de nuestra comarca ha de estar orientada al aprovechamiento en conjunto de todos sus recursos, desestimando la especialización en usos únicos o monocultivos con los que ya se ha logrado que algunas zonas del país estén convertidas en grandes extensiones plantadas de pinos o eucaliptos.

Es hora de reflexionar sobre los errores cometidos en otros lugares y apostar por unos productos naturales cuya calidad hay que promocionar, modernizando los medios para que se combinen agricultura, ganadería, uso racional de los recursos y conservación del medio natural, dando lugar a una autosuficiencia económica que permita la aplicación del tan utilizado concepto "desarrollo sostenible".